BELLEZA MISTERIOSA.- Júpiter entregó a Pandora una caja con la orden de no abrirla. Al desobedecerlo, liberó todos los males que desde entonces han plagado la tierra, y cuando la volvió a cerrar dejó dentro la esperanza. Su mirada no revela si entiende el significado de su acción, y parece no ver la columna de humo que sale de la caja y la rodea de forma inquietante. El modelo para esta obra fue Jane Morris, espósa de William Morris, el protegido del artista. Para Rosetti, que estaba profundamente enamorado de ella, la mujer poseía una belleza enigmática. Dante Gabriel Rossetti. Pandora, 1869.
Criaturas Degradantes. En la odisea, el poema épico de Homero, la hechicera Circe atrae a odiseo (Ulises) y a su tripulación a la isla de Aea y los convierte en cerdos. En una de sus acusaciones más corrosivas de la corrupción y la decadencia de la Alemania de entreguerra, George grosz utiliza esta historia para satirizar a las mujeres provocativas y a los hombres con pasiones animales como estereotipos de la época. Circe, retratada como una prostituta en un bar de Berlín, besa a un vividor con rasgos de cerdo. El hombre bestial se convierte en una especie de cerdo cuando una mujer de la vida se burla de él. George Grosz, Circe, 1925
Un exceso de amor propio. Dalí ilustra la historia del joven y hermoso Narciso, que se explica en las Metamorfosis de Ovidio, interesado únicamente en sí mismo. Narciso despreciaba las atenciones de todos los hombres y mujeres jóvenes. Para castigarlo, Némesis hizo que se enamorase de su propio reflejo. Incapaz de sapararse de su propia imagen, se desvaneció y se convirtió en la flor que lleva su nombre. Dalí muestra a Narciso solo sobre un plinto, a la derecha de la imagen, y de nuevo en primer plano, en el momento de transformación. La forma del joven se repite en la mano huesuda que sujeta un huevo del que sale un narciso. Salvador Dalí, la metamorfosis de Narciso, 1937.
Yuxtaposición surrealista. Aquí como en gran parte de su obra. Delvaux recurre a la mitología clásica en busca de temas. Sus desnudos, clásicos y esculturales, suelen ubicarse en un entorno ambiguo en el que se yuxtaponen edificios clásicos o medievales con trenes, vías de ferrocarril o cables de alta tensión. El ambiente onírico de esta obra, con su mezcla de arquitectura industrial, eclesiástica y civil, queda enmarcado por una cortina que ofrece un ambiente teatral a la interpretación moderna de un mito conocido. Paul Delvaux, Leda, 1948.
Ecos del pecado original. Esta imagen, donde aparece una doncella con una serpiente eróticamente enrollada alrededor de su cuerpo, alude a la relación de Lilith con Adán, cuya caída en pecado fue provocada por Eva. lejos de representar una amenaza para Lilith, la serpiente está bajo el control de la muchacha, como indica su expresión. El artista se inspiró en la descripción de Lilith del poema de Keats titulado " Lamia", en la que la serpiente adopta la forma de de una hermosa mujer, una "serpiente palpitante (...) de tonos deslumbrantes, con toques en bermellón, dorados, verde y azul". John Collier, Lilith, 1887.